¡Sonríe como el elefante!
Hace ya un par de años viaje a Tailandia con mi novio, fuimos con el pretexto de una competencia de natación. Nadamos 10k en krabi, una de las competencias mas retantes que hice, pero esa es otra historia. Dentro de los lugares que visitamos, pasamos por Chaing Mai y de ahí partimos a un Santuario de y para Elefantes, algunos rescatados y otros ya nacidos ahí. Debo confesar que iba super nerviosa, no era una persona muy fanática del reino animal, es decir, me gustan algunas especies, las respeto, pero tocarlos y sentir su piel, específicamente con el Elefante me sentía con un poco de ansiedad. Aprendí muchísimo... Y me enamoré!🐘💜 El otro día recordaba ese viaje al santuario que para mi fue toda una aventura, no solo los acaricié, sino que los bañe o mejor dicho, nos bañamos juntos, nos enlodamos, les di de comer y me cautivaron. Y recordando ese día al estilo de los Karenianos reflexioné algunas cosas. Veras amigo lector, siempre fui una mujer acomplejada, por ...