Si no tienes alas, búscate unas!!
No tienes que nacer ángel para hacer buenas acciones en tu vida, ni tienes que nacer con alas para volar, tampoco tienes que nacer en cuna de oro para tener éxito, ni nacer con súper poderes para desarrollarte!! Todo absolutamente todo es posible si te lo propones!!
Me queda claro que no todos corremos con la misma suerte al nacer, no puedo siquiera imaginar cómo sería mi vida si hubiera nacido por ejemplo en Afganistán, con todos los problemas que ahora las mujeres enfrentan con los Talibanes, o si hubiera nacido en África con todas las carencias que algunas comunidades enfrentan; comparado con eso, yo estoy en la gloria.
Sin embargo, también hemos sido testigos de muchos casos de personas que en realidad son líderes que con su fuerte sentido de visión y de sobrevivencia le han dado un giro a su vida incluso con todas las circunstancias sociales, demográficas, culturales, etc., a las que se enfrentan.
A veces pienso, ¿Quién soy yo para quejarme, si mi principal desafío en este momento es que estoy lejos de mi familia? Y ni siquiera estoy lejos como en otro país, solo unas cuantas horas en avión y un par de días en automóvil. ¿Quién soy yo para quejarme si no tengo todo el dinero del mundo? Estoy completa, tengo todo funcionando al 100 (por ahora) en mi cuerpo, mejor aprovechar antes de que el tiempo haga su trabajo y envejezca este cuerpecito de 1.55mts de altura.
A ver, no digo que todo el mundo, porque siempre hay excepciones para todo y todos, pero... A veces nos enfrascamos más en lo que no tenemos, que perdemos de vista lo afortunados que somos incluso con nuestras supuestas limitaciones.
Dentro de las cositas que siempre estoy trabajando en mi interior por ejemplo está el hecho de sentirme plena con mi físico: cuerpo, cara, peso, cabello... bueno cuido hasta la micro uñita del dedo meñique de mis pies como si el escrutinio de la gente llegará a ese nivel. Peinando mi cabello cada vez que un solo cabello se sale del grupo. Poniendo mi interés y mi enfoque en la nueva arruguita que llegó a mi cara. Y bueno de las pecas y lunares, mejor ni les digo... tengo un chingo!! (carcajada).
Elegir verme bien, sentirme bien, es una decisión de cada día, al igual que decidir ir por mis sueños, por mis metas, por mis aspiraciones, por los viajes, por el trabajo soñado, por las riquezas de espíritu, de mente, por ayudar al prójimo. La riqueza es también una decisión que incluso se gana más cuando estás dispuesto a compartirla ¿Sabías eso?
Si no tienes alas ve por ellas, buscate unas, pontelas y no te las quites!! Y vuela alto!
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